Comenzó la segunda mitad del año y es un buen momento para preguntarnos: ¿cuánto me he acercado a mis metas, a esos tesoros que dije querer alcanzar a inicios de año? ¿cuánto me he alejado de ellos?. Sin importar en qué punto te encuentres hoy, te invito a cambiar de ruta, a hacer los ajustes que creas necesarios para que esta segunda mitad de año realmente puedas alcanzar tus metas.
Algunas personas creen que la clave del éxito está solo en definir objetivos específicos. La realidad es que aunque eso es una buena base, no es lo único que asegura el éxito. En mi experiencia personal, de estudio y en mi práctica como coach, he podido ver que existen cientos de mujeres, y quizás eres una de ellas, que definen muy bien sus objetivos, que saben exactamente lo que quieren, para qué lo quieren y para cuándo. Sin embargo; todo se queda en la teoría porque no logran cumplir lo que se proponen.
El segundo factor que muchos consideran es clave del éxito es la  llamada fuerza de voluntad, que no es otra cosa que nuestra capacidad de esforzarnos y tomar acción necesaria para cumplir un objetivo, eliminando tentaciones y distracciones de nuestro camino. Hay personas con poca  y personas con gran fuerza de voluntad. Sin embargo; hay un elemento común en ambos casos: la fuerza de voluntad es limitada. Es por esto, que cuando ponemos nuestros sueños en manos de la fuerza de voluntad, podemos arrancar muy bien, sintiéndonos poderosas, pero al poco tiempo nos estancaremos viendo como pasan los meses y llegamos a Julio dándonos cuenta que no lo hemos logrado nada y la meta parece cada vez más lejana.
Sin embargo; hay algo que te permite mantenerte en la carrera, kilómetro a kilómetro de ese maratón que representa el camino hacia un objetivo que sea relevante para ti: TUS HÁBITOS, esas rutinas que repites a diario siempre de la misma forma y ante los mismos estímulos, cuando están en sintonía con tus objetivos, se convierten en tus grandes aliados al momento de comenzar tu trabajo en el logro de un objetivos.
Mi propuesta para ti es que mantengas tu meta, pero cambies tu estrategia y que combines la definición clara de objetivos y el trabajo en tus hábitos en tu estrategia de hoy en adelante, a continuación te presento algunas recomendaciones para lograrlo:
  • Objetivo claros y con significado: Definir objetivos que para ti tengan un significado de valor, que te hagan sentir mejor, que de verdad te importen es clave. Puedes guiarte por la propuesta de los llamados objetivos SMART. El método de “objetivos SMART” es una referencia a un acrónimo en inglés. Un objetivo SMART es: ESPECÍFICO, MEDIBLE, ALCANZABLE, RELEVANTE y tener un TIEMPO específico para lograrlo. En un siguiente post te daré tips para aplicar este método.
  • Evalúa tus hábitos actuales: Toma consciencia de cuáles son las rutinas que hoy te acercan y cuáles te alejan de tus sueños. Cultivar hábitos que estén alineados con las metas que quieres alcanzar y reemplazar aquellos que no lo están, te dará una ruta segura para llegar a tus metas. Por ejemplo: si tu meta tiene que ver con ahorrar y en tu día a día comes en la calle, gastas en comprar artículos que no necesitas, quizás puedas comenzar a reemplazar esos hábitos por cocinar en casa, comprar solo lo que necesites y verás como llegar a tu meta de ahorro será más fácil.
Aquí en mi Web Site, he dejado para ti una guía para evaluar si tus hábitos de hoy te acercan o te alegan de tus metas, es GRATIS te invito a leerla y seguir los pasos para que completes el proceso. Puedes descargar la guía AQUÍ.
No hay nada más satisfactorio que vernos lograr nuestros sueños y tú tienes el poder de hacerlo. Espero que estas recomendaciones sean de utilidad para ti y que pronto me cuentes cómo te fue.
UNA NOTA FINAL: Si necesitas un empujón para trabajar en tus hábitos, recuerda que tienes a tu disposición el Laboratorio de hábitos, un programa de coaching para mujeres específicamente diseñado para ayudarte a cultivar hábitos de poder. Si quieres saber de qué se trata, haz click aquí.
Un abrazo,
Monik