¿Qué tanto heredaste de tus padres?. ¿Alguna vez te han dicho «actúas igualita a tu mamá/papá» y lejos de alegrarte, te molesta? Esto suele pasar cuando el motivo de comparación es una actitud que tú misma solías criticar en ellos. ¿Repites, has repetido o conoces a alguien que repita en tus relaciones de pareja algunas situaciones que sus padres vivieron alguna vez?

Nuestra familia de origen (padres, hermanos, tíos, primos) es la primera comunidad que nos recibe cuando llegamos al mundo y es donde aprendemos los primeros y quizás más arraigados hábitos, algunos de ellos muy buenos y poderosos, otros sin embargo; pueden ser muy limitantes.

Quiero aclarar que no hablo en este post de condiciones heredadas como el tipo de sangre, el tono de piel, el tipo de cabello,la estatura, etc. Hablo de características de nuestra personalidad que podemos identificar también en nuestros padres, patrones de conducta como por ejemplo, la facilidad para demostrar emociones, ser familiar, tener preferencia por algún tipo de alimento, la tendencia a consumir alcohol o comida en exceso, el significado del dinero, etc.

¿Por qué copiamos los hábitos de nuestros padres?

Pues la respuesta es simple, cuando somos niños son ellos (o los adultos que nos rodearon) nuestra referencia directa de cómo ver la vida, cómo reaccionar ante los problemas y cómo relacionarnos con las personas, el dinero, la comida, etc.

La semana pasada, tuve la oportunidad de compartir con mi familia de origen. Fueron días reveladores para mí, pude notar que a muchas características de mi personalidad les he puesto la etiqueta de «herencia». Quizás por desconocimiento o por querer justificarme, pero ahora sé que no son otra cosa que rutinas aprendidas, patrones que copié de mis padres. Del mismo modo, algunas características de la personalidad de mis padres que hoy puedo entender como aspectos que no los hacían una buena o mala persona. Solo eran hábitos que condicionaban su manera de ver y llevar la vida e incluso, la forma en la que nos criaron a Luis y a mí.

¿Podemos romper el patrón?

Parte del poder de los hábitos que son conductas aprendidas, y por tanto es posible cambiarlas, solo tienes que decidirlo y actuar.

Tienes el poder de cambiar el mundo, cambiando primero tú. Esto dice que los patrones que copien nuestros hijos pueden ser aún mejores que tú copiaste de tus padres. Esto ocurrirá si mejoras tus hábitos HOY.

A continuación te comparto algunos pasos que puedes poner en práctica para romper algunos patrones negativos adquiridos de tus padres y para reforzar aquellos que te resulten positivos:

  • Paso 1: Reconoce y honra aquellos hábitos que has copiado de tus padres:

Identificar y aceptar los patrones de conducta aprendidos de tu familia, te dará un punto de partida para el cambio. En el camino verás que algunos de sus hábitos son positivos. Sin embargo; también tendrás algunos patrones de conducta que no te agradan. Es allí donde está el trabajo fuerte y la posibilidad de cambio.

  • Paso 2 Perdona:

En el caso de patrones negativos, es común que exista cierto «rechazo» de nosotros hacia nuestra familia de origen. Los hábitos no te hacen mejor o peor persona. Ellos condicionan (para tus padres y también para ti) la forma e la que vives la vida. También condiciona tu capacidad de tomar buenas decisiones. Perdonarles, estén con vida o no, te abrirá las puertas para construir tu propio camino. Perdonar es un regalo para quien perdona más que para quien es perdonado. Te lo dice alguien que no tuvo una buena relación con su padre, pero finalmente pudo perdonar para luego sanar.

  • Paso 3: Define ¿qué harás tú diferente?:

Ya sabiendo lo que quieres cambiar, es hora de poner manos a la obra. Define cómo quieres actuar tú. Cuáles serán tus creencias y patrones de conducta frente a situaciones que hasta ahora no has llevado como quisieras.

Te invito a agradecer a la vida por tu familia de origen y sus enseñanzas. Por la oportunidad de cambio que tienes hoy.

Cuéntame de ti. ¿Cuáles son los hábitos que heredaste de tus padres?. ¿De ellos, cuáles quieres conservar y transmitir la familia que formas o formarás?. ¿Qué quieres cambiar?. Déjame tus comentarios, me encantará saber de ti.

Un abrazo,

monica cantillo coach de hábitos