Los hábitos por definición son acciones repetidas que hacemos como respuesta a un evento que las dispara. Nos levantamos a una hora cuando suena el reloj, elegimos un tipo de comida cuando llegamos cansadas y con hambre a casa, etc.

La construcción de nuevos hábitos puede ser un proceso simple, pero recuerda, simple no siempre es fácil. Gestionar de forma inteligente tus hábitos requiere no solo de incorporar a tu vida nuevas rutinas, sino de entender cuáles de tus rutinas actuales funcionan y cuáles no para llegar a tus metas, para construir esa mejor versión de ti.

DIAGNÓSTICO DE HÁBITOS

Solo puedes mejorar aquello que puedes medir, es por eso que antes de trabajar en incorporar nuevos hábitos, lo recomendable es que diagnostiques tu situación actual y reconozcas cuál es tu punto de partida. Tres preguntas poderosas que te ayudarán a hacer ese diagnóstico son:

  • ¿Cuáles son esos hábitos de los que hoy que te ayudan a llegar a la meta que quieres alcanzar?
  • ¿Cuáles de tus hábitos de hoy difieren de la versión de ti que quieres construir?
  • ¿Qué hábitos reconoces y admiras en otras personas que creas pudieran ayudarte a alcanzar tus metas?

3 CLAVES PARA CAMBIAR DE HÁBITOS

Luego de tener un diagnóstico claro que te deje saber qué tan cerca o lejos estás de tu meta, y luego de tener un listado de nuevos hábitos que te inspiren, es hora de poner manos a la obra. A continuación te comparto las 3 claves del cambio de hábitos.

  • Clave 1: Una buena iniciación

En esta fase de la creación de hábitos estableces qué vas cambiar y defines cómo lo harás. Es importante que esta definición sea simple y muy clara. Por ejemplo: «Iré al gimnasio 3 veces por semana a las 6:00 p.m. al salir del trabajo» y no simplemente «Ir al gimnasio».

La recomendación es que elijas solo un (1) hábito de tu lista para comenzar a trabajar en él. Puede ser, un hábito a incorporar o un hábito a reemplazar (por uno nuevo que vas a incorporar). Evita tomar mucho en un principio, la idea es que entiendas cómo funciona el proceso y cuando ya lo hayas practicado, pasarás a otro.

  • Clave 2:  Repetición, repetición, repetición

Una vez tengas claro qué es lo que esperas convertir en un hábito, comienza el paso clave de este proceso, la repetición. Una rutina solo volverá un hábito en el momento que el cuerpo logre hacerla «en automático» y para eso hay una herramienta fundamental, la disciplina.

Una clave para construir la disciplina es que puedas disfrutar del proceso para que cueste menos, ya que tenemos tendencia natural a repetir con más facilidad aquello que nos gusta. La propuesta es:

"Encuentra algo que te guste en esa nueva acción, que haga que la disfrutes"

Este es el magnífico planteamiento de Wendy Wood (profesora de Psicología de la Universidad de Southern California, quien ha estudiado el tema de los hábitos desde hace más de 20 años).

Por ejemplo; si no te gusta mucho la idea de ir al gimnasio al salir del trabajo, pero te encanta esa nueva serie de Netflix, entonces lleva contigo tu celular y escucha o mira la serie mientras usas la caminadora. Aprovecha el momento para hacer algo que sí te guste.

Ahora bien, ¿por cuánto tiempo tienes que repetir tu nueva acción hasta convertirla en hábito?. Dependiendo de la fuente que consultes, encontrarás información variada. Los números más recientes vienen de un estudio de la Universidad de Londres (2009), cuyos resultados arrojaron que en promedio una persona toma 66 días para establecer y mantener un hábito.

En mi experiencia, el tiempo varía de acuerdo a qué nuevo hábito estés incorporando (si es algo muy distinto a lo que haces hoy), a si estás solo estableciendo un hábito o reemplazando un mal hábito.

  • Clave 3: Cuida tu entorno

Teniendo un punto de partida claro y habiendo trabajado ya en la repetición de tu nueva rutina debes saber que cuidar tu entorno es clave. Cambiar de ambiente, los lugares que visitas, incluso evaluar si las personas con las que pasas tu tiempo son positivas o no para que incorpores tu nueva rutina es relevante.

Ahora que sabes cómo comenzar, espero que puedas poner en práctica estas claves e incorporar nuevas rutinas que te acerquen a tus metas.

Logra tus metas, cambiando tus hábitos.