«Todo limpio es bonito, excepto el bolsillo» Era una frase típica de un día en casa. Mi mamá era bastante estricta con la limpieza. Se esmeraba en que nuestros espacios se vieran limpios y ordenados, la mayor parte del tiempo.

Era común tomarnos en casa un día para limpiar a profundidad. Cepillando el piso, limpiando ventanas y cambiando la ubicación de adornos y muebles. Y todos los años, al menos una vez, dedicábamos un día para sacar todo aquello que no habíamos utilizado en meses (ropa, accesorios, zapatos, juguetes.) y regalarlo a quienes pudieran necesitarlo.  Lo interesante era que luego de ese proceso de «abrir espacios» la casa se sentía ligera, la energía cambiaba y todo parecía alinearse.

El orden de tus pensamientos, comienza por ordenar tu espacio.

Una vida ordenada comienza por una mente ordenada. 

Para que nuevas energías lleguen a tu vida necesitas abrir y limpiar tus espacios. Cuando comienzan con los espacios físicos poco a poco ese orden comienza a llegar a tu mente (lo descubrirás en una forma de pensar más estructurada, en días mejor planificados, en más tiempo para hacer lo que quieres y una mejor actitud hacia el desapego).

Hoy en día en mi casa también tengo estas prácticas de desapego y además de limpiezas físicas, hago también algo de limpieza energética ayudándome de algunos rituales que he aprendido con los años.  Hace 2 semanas comencé a sentirme pesada a nivel de energía, cansada y algo confundida, con mucho en la cabeza pero sin la energía para avanzar. Creí que solo era un mes de una menstruación difícil, pero cuando se fue, seguía sintiéndome igual, así que recurrí a las enseñanzas de mi mami y decidí: ABRIR ESPACIO PARA LO NUEVO, y el resultado fue genial, automáticamente mi energía mejoró y esa alta vibración que me caracteriza, regresó.

Ahora que estamos cerrando el año es común que cambiemos algunos elementos en casa antes de colocar la decoración de Navidad, es entonces un momento ideal para ordenar conscientemente, preparando espacio para recibir todo lo que deseas recibir en el próximo año.  Por eso hoy, quiero compartir contigo 6 PASOS PARA ABRIR ESPACIO A LO NUEVO y cultivar hábitos poderosos como el orden, la disciplina y el desapego.

6 PASOS PARA ABRIR ESPACIO A LO NUEVO

PASO 1: Closet y gavetas donde hay ropa, accesorios, carteras y zapatos.

Los criterios que te propongo para elegir lo que vas a dejar ir son:

  • Si no lo has usado en los últimos 6 meses… no es importante, déjalo ir. Por supuesto aquí no entra la ropa de invierno que solo se usa pocas veces al año. Déjalo ir sin importar si es lindo o si está como nuevo, si no lo usas, sácalo de tus espacios.
  • Si está roto, manchado deshilachado…. déjalo de ti. Guardar pertenencias dañadas te conecta con energías de escasez y carencia. ¿esto es lo que quieres para ti?, no lo creo.
  • Si no te queda bien (te queda pequeño o grande)… y no estás en este momento trabajando en tu peso… déjalo ir. No necesitas que una prenda de vestir te recuerde que no estás o no estuviste conforme con tu imagen.
  • Si tienes varias prendas iguales… elige las que estén en mejor estado y las demás… déjalas ir.

PASO 2: Documentos y fotos 

Te confieso que esta es la única parte del proceso que me aburre. Revisar facturas, gavetas, documentos y fotos me resulta aburrido, se pierde tiempo pero, es una de los procesos que más espacio nos permite abrir. Algunas recomendaciones que me han funcionado y pueden ayudarte son:

  • Digitaliza todo lo que puedas y guárdalo en la nube. Herramientas como Google Drive, iCloud y Dropbox me han resultado muy útiles.
  • Encuentra un único espacio para guardar tus documentos en casa. Un archivo, una carpeta dentro de algún mueble, etc. Evita tener papeles por todos lados, esto no solo te ayudará a tener tus espacios más organizados sino que te ahorrará tiempo cuando necesites encontrar alguno de esos documentos.
  • Destruye lo que vayas a botar antes de tirarlo en el basurero. De esta manera evitarás que tu información confidencial esté a la vista de extraños que puedan toparse con lo que hayas sacado de tu casa.

PASO 3: Limpiar espacios virtuales/digitales. 

Tus espacios digitales (celular, computadora, perfiles en redes sociales) también se llenan de basura que bloquea la energía tu entorno. Fotos que no necesitas, chats que ya no ves, grupos de Whatsapp en los que no hablas, cuentas de Instagram que ya no te aportan nada, personas que sigues en Facebook con las que nunca te comunicas. Todo eso te distrae y ocupa espacio que puede ser dedicado a cosas, experiencias y personas que SI te sumen, que te acerquen a tus metas. Las recomendaciones aquí son:
  • Borra todas las fotos del celular que no te interesen.
  • Cierra todos los chats que hace tiempo no se mueven.
  • Revisa los grupos de Whatsapp a los que perteneces y pregúntate: ¿te aportan algo?, ¿aportas algo en ellos?. Si no encuentras respuesta positiva, sal de allí y ciérralo. Estos grupos solo te hacen perder tiempo, te distraen de lo verdaderamente importante: TÚ, TUS METAS, TUS PROYECTOS, TU FAMILIA… TÚ.
  • Da un vistazo a las cuentas que sigues en tus redes sociales y aplica las mismas preguntas que en el punto anterior. Si no encuentras una respuesta positiva, deja de seguirlas.

PASO 4: Mueve tus muebles

Mover los muebles de posición, al menos mientras limpias, te permite activar las energías estancadas de tus espacios, además de reactivar cada una de tus habitaciones. Es también una excusa para explorar nuevas formas de decorar. ATRÉVETE A CAMBIAR!

PASO 5: Limpieza física.

Limpia a fondo tu casa, con limpiadores que desinfecten y tengan un aroma que te guste. Recuerda limpiar bien las ventanas y las esquinas. Aprovecha el día de limpieza profunda para destapar cañerías y limpiar rejillas del aire acondicionado. Recuerda, «todo limpio es bonito, excepto el bolsillo»

PASO 6: Ritual de cierre, limpieza energética. 

Esta es mi parte favorita del proceso, mi ritual de cierre de esta limpieza:
  • Un buen baño: Durante la ducha pienso que todo aquello que hay en mí pero no me aporta nada se va con el agua. Allí van pensamientos, rencores, frustraciones, cansancio, etc. Pienso en todo aquello que quiero atraer hacia mí. Ese baño es especial, coloco velas, algún difusor de aceite música y me tomo mi tiempo. Uso algún exfoliante y crema con aroma delicioso.
  • Ducha energética: Abro las ventanas de la casa y pongo un poco de música . Quemando un poco de salvia o incienso, recorro la casa visualizando que cada rincón se llena de luz y que toda la energía baja (envidias, miedos, rencores, ira, egoísmo, etc.) sale por la ventana. Al terminar, doy gracias por todas las bendiciones que hay en mi hogar (las que ya se han manifestado y aquellas que están por manifestarse).
¿Ya sabes lo que quieres para el próximo año?. Una pareja, nueva imagen, una casa, un nuevo proyecto empleo, un nuevo lugar para vivir. ¿Qué deseas?. ¿Qué estás dispuesta a dejar ir para abrir espacio a esas nuevas bendiciones?.

Te invito a que tomes el tiempo para ABRIR ESPACIO PARA LO NUEVO. Haz de este proceso uno de tus más poderosos hábitos de poder.

Monik