Cada año, a inicios de Enero son muchas las personas que se plantean hacer de la lectura uno de sus nuevos hábitos. Sin embargo; son pocos quienes logran hacerlo, no por falta de ganas sino por no saber por dónde comenzar.

Si me sigues desde hace tiempo, ya sabrás que me encanta leer. Desde niña ha sido uno de mis más poderosos hábitos. La lectura me ha regalado mucho del conocimiento que luego he podido convertir en aprendizaje. Leer me ha dado también horas de diversión, curiosidad por experimentar nuevas filosofías de vida. Me ha acompañado en viajes, salas de espera y desde niña ha sido un refugio cuando quiero aislarme.

Si eres de quienes ha intentado en otras ocasiones leer y te quedas dormida, pierdes concentración muy rápido, sientes que lees lento y te aburres, o simplemente no has encontrado libros que te gusten. Atención, en el post «¿Por qué me cuesta tanto leer?, he dejado para ti información que puede ayudarte.

Si ya decidiste que a partir de ahora vas a leer mucho más, a continuación te comparto 3 pasos para hacer de la lectura tu hábito de poder:

PASO 1: DEFINE QUÉ QUIERES LOGRAR CON LA LECTURA

Como en cualquier trabajo con hábitos, el primer paso será definir «¿Qué quieres lograr?» y «¿Para qué quieres lograrlo?». No será igual tu estrategia si quieres leer para aprender, que si quieres solo leer por diversión.
Una vez tengas claro «¿qué?», pasaremos a entender cómo vas a medir que lo has alcanzado. Quizás quieras leer un número de libros específico en el año, o solo leer una cantidad de horas o páginas de un libro a la semana, al día. Sin importar lo poco que leas hoy, definir de forma clara tu objetivo es vital en este proceso.

 

PASO 2: DEFINE TU ESTRATEGIA

Lo que no está en la agenda, con dificultad ocurre en tu día. Sobretodo en esta época en la que tenemos tantos y tantos estímulos que pueden sacarnos de foco de lo que nos hemos trazado como meta. Define un horario de lectura, pruébalo y, si notas que no funciona, intenta otro nuevo horario. Una de las claves de la construcción de un nuevo hábito está en experimentar.
Identifica la frecuencia con la que leerás. Como sabes, para que una nueva actividad se convierta en un hábito, tenemos que repetirla con una frecuencia determinada (mi recomendación, todos los días), hasta que ya se convierta en algo automático, que te resulte sencillo.

En tu estrategia, respeta el principio básico de cualquier proceso de cambio «vamos de menos, a más». Primero se aprende a gatear, luego a caminar para poder correr cuando estemos listas. Si hoy no lees nada, no te engañes pretendiendo leer 3 horas cada día, no dudo que puedas lograrlo alguna vez, pero será complejo y te vas a frustrar pronto. Entonces; creerás que es un problema de disciplina y abandonarás a mitad de camino. Mi sugerencia es que comiences primero por unos pocos minutos de lectura (por ejemplo; 15 minutos antes de dormir) y luego vayas incrementándolo semanalmente (siempre que hayas podido cubrir tu cuota).

Comunica en casa tu plan, dile a todos que tus horas de lectura son sagradas, que no aceptarás interrupciones. Explícales (a quienes creas necesario) por qué esto es tan importante para ti, para qué quieres hacerlo. Si lo ves necesario, busca tu burbuja (un cuarto, el balcón, un café, una sala en la oficina, el carro, tu cama), un espacio en el que puedas estar donde no tengan acceso otras personas durante tu tiempo de lectura (hijos, pareja, compañeros, padres, etc.).

PASO 3: MANOS A LA OBRA, HAZLO DIVERTIDO

Hoy en día, leer no tiene por qué limitarse a una actividad en solitario, que realizas cuando nadie te ve o cuando no quieres hablar. Existen diversas oportunidades para compartir lo que lees, buscar nuevo contenido, unirte a retos y más:
  • Kindle: Tener todos tus libros al alcance de un click, sin ocupar espacio en casa o en tu maleta cuando vas de viaje es solo una de las ventajas de tener un «reader». Hace ya unos años pasé de solo leer libros en papel a probar el mundo de los ebook. Gracias al maravilloso funcionamiento del Amazon Kindle pude lograrlo. No solo lees, puedes tomar notas, investigar el significado de las palabras que no conozcas, agrandar la letra, resaltar texto, etc.
  • Goodreads: Es una aplicación social en la que puedes publicar, hacer reviews y listar todo lo que has leído. Puedes también hacer listas de libros que quieras leer más adelante para mantenerlo presente y hasta ver el feedback que otros lectores han dejado sobre el mismo libro.
  • Club de lectura: Asistir a sesiones grupales en la que todos leen el mismo libro a la vez, para luego discutirlo en comunidad, es una forma maravillosa de hacerte sentir la responsabilidad de avanzar con tu lectura. También sirve para hacer networking con personas de intereses similares a los tuyos.
  • Visita las librerías, pasea en ellas: Ir a la librería no tiene que ser algo aburrido. Hoy en día hasta en las ciudades pequeñas, las librerías invitan a quedarse. Explorar los libros, leer títulos y darte el gusto de elegir con calma, es una forma de divertirte en el proceso. También puedes preguntar sobre otros libros de algún autor que te guste y conversar. De hecho; el libro que leí recientemente «La verdad sobre el caso de Harry Quebert (Joël Dicker )» fue una recomendación del Sr. Joaquin, el encargado de la librería que está cerca de mi casa.

Sin importar qué tan ambiciosa sea tu meta con la lectura, te garantizo que si pones en práctica estos pasos y repites el proceso una y otra vez, habrás pronto creado un nuevo maravilloso hábito. Si aún tienes dudas sobre cuáles pueden ser los beneficios de cultivar la lectura como hábito, te invito a leer mi post «10 razones para comenzar a leer hoy», te sorprenderás de todo lo que puedes lograr.
Sigue logrando tus metas, leyendo y cambiando tus hábitos.