Cada día son más los medios por los que nos llega información que nos dice que es importante hacer algunos cambios en nuestros hábitos de vida, si queremos mejorar.  Lo que muy pocos de esos medios nos dicen es cuáles son los pasos claves a seguir para cambiar de hábitos sin morir en el intento, sin abandonar a mitad de camino, sin frustraciones.
 
Primero comencemos por las bases

¿QUÉ SON LOS HÁBITOS?

Un hábito es un patrón de comportamiento el cual repites, de la misma manera ante situaciones similaresEste comportamiento es carente de razonamiento. Es decir; no pensamos demasiado cuando actuamos por el impulso de nuestros hábitos (buenos o no). De hecho; hay teorías que plantean que el cerebro gasta menos energía cuando reacciona mediante un hábito, con lo cual es tan fácil (una vez creado el hábito) quedarnos allí, pegadas por mucho tiempo, hasta que conscientemente decidamos cambiarlo o mejorarlo.
 
Los más conocidos son quizás los hábitos de higiene, ejercicio y alimentación. Sin embargo; también son hábitos tus rutinas de estudio, de trabajo, de relacionamiento, en fin; la lista es larga. Esto solo nos dice que en cualquier aspecto de nuestra vida, podemos identificar hábitos.
 
Una característica de los hábitos es que son aprendidos (de forma consciente o no), lo cual me resulta muy interesante, porque quiere decir que no nacemos con hábitos impuestos y por tanto, como cualquier conducta adquirida, puede ser modificada a voluntad. Algunas requieren más esfuerzo que otras, pero siempre será posible modificarlas teniendo claro tu motivo para cambiar y contando con las herramientas y el acompañamiento adecuado… es allí donde está la magia. 

7 CLAVES PARA CAMBIAR TUS HÁBITOS

1. DEFINE PARA QUÉ QUIERES CAMBIAR

Una de las razones por las que más rápido abandonamos el intento de cultivar o reemplazar un hábito es dejar de sentir conexión con eso que nos ha hecho tomar la decisión de cambiar.
 
¿Alguna vez has escuchado a una madre decir «esto lo hago por mis hijos»? Y con esa bandera en mano (el amor por sus hijos) hacen cosas que creían imposibles como levantarse temprano para que coman, jugar luego de trabajar todo el día, ir al parque un sábado temprano, etc. La razón para ellas es relevante, importante, simplemente sublime. No hay pereza que valga más que el amor de ver a sus hijos bien.
 
Cuando decidas cambiar un hábito, define de forma clara «¿para qué quieres hacerlo?, qué es eso tan sublime que te motiva a hacerlo. Cuando creas haberlo encontrado, valida que sea algo que te mueva por dentro, que te emocione tanto, de manera tan sublime que no puedas imaginarte sin lograrlo.
 
Ese para qué es lo que te va a mantener anclada a tu meta y te ayudará a evitar que abandones el proceso.

2. HAZLO ATRACTIVO, DIVIÉRTETE

Hacer cosas que no nos gusten todos los días no es sostenible a largo plazo. Es lo que pasa con muchas «dietas locas» que te obligan a comer un número reducido de alimentos, con programas de entrenamiento físico que son extremos.. seguramente iniciarás motivada y luego abandonarás porque no se parece a ti.
 
Una de las claves para cambiar de hábitos es hacerte atractiva la rutina que esperas incorporar. Por ejemplo; si quieres leer más, comienza por leer de temas que a ti te gusten. No intentes aprender cosas muy rebuscadas si no tienes el hábito, lee de aquello que te interese, sin importar el tema porque lo que quieres lograr es leer más. Luego; cuando tengas una rutina establecida, comienza a cambiar de temas.
 
Hacerte el momento atractivo es clave para cambiar de hábitos. Define de qué forma puedes hacerte divertido ese momento en el que harás la acción que deseas convertir en rutina y verás que será más fácil mantenerla.

3. CAMINA Y LUEGO LÁNZATE A VOLAR

Otra de las razones por las que abandonamos a mitad de camino es porque nos frustramos. Esto ocurre cuando intentamos ir más lejos sin estar listas aún.
 
Si quieres levantarte 2 horas más temprano de lo que hoy, comienza por 30 min más temprano y poco a poco súbelo hasta llegar a tus 2 horas deseadas. Dar pasos pequeños, los llamados «baby steps» es un truco que no falla.
 
Es mejor que hagas un poco cada día, que mucho cada 3 meses cuando te acuerdas.

4. EXPERIMENTA Y EQUIVÓCATE

Cuando decides lanzarte a cambiar un hábito, es importante que tengas claro que te vas a equivocar, es parte del proceso. Habrá algunos días en los que estarás absolutamente inspirada, creativa, motivada. Pero habrán otros días en los que esto no será igual, quizás te saltarás algunas de tus rutinas o no lograrás hacerlas como quieres.
 
Si esto te pasa, vuelve a intentarlo una y otra vez hasta que logres lo que quieres. Sin juicios innecesarios, sin tener el látigo contra ti misma en la mano.
 
Eso si, planifica un momento del día o de la semana para medir tu progreso o rendirte cuentas a ti misma sobre aquello que has o no logrado y cómo puedes mejorar. Si no mides tu progreso, no sabrás el resultado de cada experimento.

5. EVITA COMPARAR TU PROCESO CON EL DE OTROS

Cuando vemos que alguien ha creado un hábito «rápido» podemos caer en hacer comparaciones sin sentido. Lo mismo pasa cuando luego de leer un libro creemos que en exactamente 21 días cambiaremos una rutina que quizás lleva años con nosotros.
 
21, 33, 66 días, todos son resultados de estudios en el que un conjunto de personas fueron monitoreadas en sus procesos de creación de hábitos. No es una regla escrita en piedra y no tiene por qué ser la regla con la que te mides tú.
 
Antes teníamos menos distracciones, era más fácil (en promedio) crear una nueva rutina. Por esos los libros más viejos hablan de 21 días para crear un hábito 🤷🏻‍♀️.
 
Hoy en día hay nuevos datos, las personas estamos expuestas a muchas más distracciones, tenemos más actividades en nuestro día a día y estamos bombardeadas de información en todo momento. Por eso; ahora toma un poco más (en promedio 66 días) instalar en nosotros una actividad hasta volverla automática. O al menos eso indicó un estudio reciente del University College de Londres, publicado en European Journal of Social Psychology.
 
Mi recomendación es que vivas tu proceso, no cuentes días, solo vívelo un día a la vez. Haz eso que tanto te cuesta solo por hoy, sin compararte con estadísticas ni mucho menos con el proceso de alguien más de quien quizás no conoces toda la historia.
 

6. CELEBRA CADA UNO DE TUS LOGROS

Otra clave para cambiar de hábitos es celebrar cada uno de tus logros. Cuando lo haces, comenzarás a notar que serás capaz de lograr poco a poco aquello que pensabas no podías.
 
Reconocer y celebrar cada pequeño logro ayudará a aumentar tu autoestima y confianza personal, esto sin duda, te mantendrá motivada por mucho más tiempo.
hormonizate

7. HORMONÍZATE

Una de las razones por las que a nosotras nos cuesta tanto mantener disciplina en algunas actividades, es porque exigimos a nuestro cuerpo rendir de la misma forma cada día del mes. Nosotras querida, no somos iguales cada día.
 
Tenemos un sistema hormonal muy distinto al de los hombres, un ciclo menstrual que hace que nuestras hormonas varíen de manera predecible cada mes. Esa variación hormonal, nos hace sentir más o menos creativas, más o menos reflexivas, cada día.
 
Cuando conoces cada una de tus fases del ciclo menstrual y comienzas a crear tus rutinas del día a día considerando esos cambios, comenzarás a sentir que eres capaz de lograr más con menos sacrificio.
 
Hormonízate es organizarte con la ayuda de tus hormonas, es conectar con tu ciclo hormonal y sacar de él el máximo provecho, teniendo más energía al final del día y todo esto hará que tu cambio de hábitos sea sostenible.
Recuerda que tus hábitos actuales no te definen (es decir, no te hacen una buena o mala persona), pero si te condicionan, haciéndote más o menos eficiente, más o menos saludable, más o menos feliz. En este sentido, tener los hábitos adecuados puede ayudarte a alcanzar tus metas de forma segura. 

Cuéntame en los comentarios cómo ha sido tu experiencia con este tema.

Recibe un abrazo grandote;