Estos días he estado trabajando desde casa y uno de los temas que más me tienen obsesionada es cómo aumentar mi productividad. El tiempo es uno de los recursos que más aprecio porque no puede recuperarse. Todas tenemos 24 horas al día, hagamos lo que hagamos no tendremos más. Sin embargo; hay mucho que podemos hacer para generar más resultados en el día, haciendo uso eficiente de nuestros recursos (tiempo, dinero, espacio, inteligencia, salud física y emocional, etc).
Pues resulta que la alimentación influye directamente en lo productivas que podemos ser en una jornada. En el caso de nosotras las mujeres, una buena alimentación también nos ayuda sacarle provecho a cada etapa de nuestro ciclo menstrual, en la que nuestros niveles de concentración y energía varían constantemente. Investigando sobre alimentación y productividad, he podido recopilar y experimentar rutinas que te ayudarán a ser más productiva de lo que eres hoy.

7 HÁBITOS ALIMENTICIOS QUE TE HARÁN MÁS PRODUCTIVA

  1. Agua…agua… agua: Mantener una adecuada hidratación es vital para tu funcionamiento físico y mental. La deshidratación por el contrario impactará a diario tus jornadas con fatigas, dificultades para ir al baño, dolores de cabeza, etc.
  2. Cuida tus niveles de azúcar en sangre: la glucosa (azúcar en sangre) es fundamental para mantener el enfoque y nuestro funcionamiento mental y físico. Es como gasolina. Algunos alimentos liberan glucosa de manera lenta y eficiente, mientras que otros lo hacen muy rápido generando efectos negativos en tu organismo. Uno de ellos (para mí el que afecta de forma inmediata la productividad) es que tener un pico de energía momentáneo y luego… caer en picada. ¿Te ha pasado que sientes un bajón luego de un plato gigante de pasta o un atracón de postres?. Tiene que ver con esto. La recomendación es evitar el exceso de carbohidratos (a menos que tu condición física así lo requiera), elegir alimentos con bajo índice glucémico (IG)  y cuidar el consumo de azúcares.
  3. Planifica tus comidas de la semana y de ser posible, cocina con anticipación para algunos días. Esto te ayudará a ganar tiempo cada día pues no tendrás que pensar, cocinar/comprar a diario cada vez que vayas a comer.
  4. Comienza tu jornada con algo que te ayude preparar tu cuerpo para una mejor digestión: un batido verde, agua tibia con limón o ambas inclusive.
  5. Desayuna: De preferencia evita las comidas procesadas o frituras a esta hora del día. Evita saltarte el desayuno o dejar que pasen largas horas desde que despertaste para comer algo.
  6. Consume alimentos que beneficien tus niveles de concentración, energía y retentiva: Algunos de ellos son:
    • Salmón: Mejora la memoria, la concentración y tu capacidad de razonamiento por su aporte de omega-3, vitamina B y hierro.
    • El café: mejora memoria, el ánimo y tu capacidad para estar en vigilia. Ojo… no abuses, porque como todo, en exceso tiene consecuencias negativas como trastornos del sueño y dependencia.
    • El chocolate oscuro (puro): entre sus muchos beneficios, mejora el funcionamiento cerebral ya que aumenta el flujo sanguíneo al cerebro.
    • Espinacas, lentejas y sardinas: al ser ricos en hierro mejoran tu capacidad de memoria, aprendizaje y razonamiento.
  7. Experimenta y conócete: En temas de hábitos conocerte es clave. Te invito a explorar nuevas formas de alimentación y entender cómo tu cuerpo reacciona. Aunque la teoría es basada en estudios, en temas de alimentación, cada cuerpo es un mundo. Llevar una bitácora de lo que comes y tomar nota de cómo te sientes con cada comida te ayudará a entender tu propio mundo interior. Descubre qué te da energía, qué te la quita, cuándo algún alimento te produce insomnio, etc.

Anímate a ser más productiva, hacerlo te ayudará a llegar más rápido a tus metas. Ya sabes que tu alimentación puede ayudarte con eso. Beneficiarte de este poder de la comida es un tema de decisión diaria… de hábitos.

Déjame tus comentarios en el post. Si te gustó, compártelo… quizás alguna de tus amigas está buscando cómo ser más productiva.
Un abrazo,