La pérdida de un trabajo, de un familiar, una enfermedad, un paro de trabajadores, maestros o algo tan fuera de serie como una cuarentena global como la que vivimos en el mundo hoy por el CODVI-19, son situaciones que nos obligan a cambiar de golpe la dinámica familiar. Hoy quiero compartirte 3 hábitos de familia para superar tiempos difíciles.

Cuando por algún motivo nuestra dinámica en casa se ve afectada de la noche a la mañana, es inevitable hacer algunos ajustes en las rutinas diarias si queremos mantener mantener la armonía. Armonía tan necesaria para seguir fluyendo en nuestro quehacer diario.

Incluir los siguientes hábitos en esta nueva rutina pueden ayudarte a ti y a los tuyos a fluir con éxito en medio del caos. A continuación te presento 3 hábitos de familia para superar tiempos difíciles.

1. CONVERSAR ABIERTAMENTE

La situación no se hace más fácil porque no hablemos de ella, al contrario, se siente mucho más amarga. En tiempos de crisis todos en casa tenemos algo que decir, incluso aquellos más callados o los más pequeños.

A cada uno desde su rol en casa el cambio le ha afectado, a algunos más que a otros, pero para todos hay un cambio y guardarse el sentimiento ocasionado por el miedo, la incertidumbre o la desesperanza, solo empeora las cosas.

Es momento de tener conversaciones en casa, en las que todos expliquen según su sentir cómo esto les está afectando (qué les preocupa, qué quisieran saber, qué les causa ansiedad). El simple acto de verbalizarlo, de saber que todos lo saben en casa hace que el peso baje.

2. PRACTICAR LA GRATITUD

A muchos de nosotros se nos hace más fácil reconocer lo que no nos gusta que aquello que tenemos y nos agrada. En situaciones de crisis, damos por sentado mucho de lo que hay en nuestras vidas y tendemos, a menos que estemos conscientes de cambiarlo, a caer en la queja constante sin acción.

La gratitud es un hábito que eleva nuestra energía, poniéndonos en una posición de apreciación en la que es mucho más fácil ver el vaso medio lleno, que medio vacío. Y esto; nos ayuda a bajar el drama propio de la situación de crisis.

Por ejemplo; en este tiempo de cuarentena pudiéramos transformar la frustración hacia la gratitud si:

  • Cuando nos escuchamos quejándonos de estar todo el día en casa, nos detenemos a mirar nuestra casa y agradecer que la tenemos. Recuerda que hay muchos que no tienen un techo o que están viviendo esta cuarentena en un hospital, no en casa.
  • Cuando nos vemos alterados por estar todo el día en casa con los niños, nos detenemos a mirarlos y recordamos lo mucho que deseamos tenerlos, el tiempo que estando en el trabajo deseaste estar con ellos en casa. Respiramos y continuamos.
  • Cuando te quejas de tener que repetir la comida varios días en la semana, aprecies el hecho de tener al menos una comida que repetir. Recuerda con apreciación lo privilegiada que eres hoy respecto a muchos otros que no tienen nada que llevarse a la boca.
  • Cuando te escuchas quejándote de los retos que supone el tele trabajo (trabajo desde casa), recuerdes que esa es una bendición que no todos tienen. Hay muchas personas que en esta crisis han perdido sus empleos.

Agradece cada día lo que tienes y la vida no tendrá otra opción que seguirte sorprendiendo con bendiciones.  Puedes encontrar más sobre la gratitud en mi post El poder de la gratitud.

3. BUSCAR LA COLABORACIÓN DE TODOS EN CASA

La familia es un equipo y como en todo equipo, cada miembro aporta valor. Especialmente en tiempos de crisis, desarrollar el hábito familiar de la colaboración es clave para mantener la armonía familiar, lograr metas juntos y no destruir las relaciones en el intento. La colaboración es el tercero de estos hábitos de familia para superar tiempos difíciles.

Cuando entramos en colaboración radical, cada miembro de la familia tendrá actividades asignadas en favor de lograr las metas comunes de la familia. Por ejemplo: papá se hará cargo de los hijos mientras mamá trabaja. Mamá se hace cargo de la comida mientras papá ve las tareas de los hijos. David (el hijo adolescente) se hará cargo de lavar la ropa de todos y Anita (la más chica) recogerá sus juguetes luego de jugar. 

Cuando un plan de trabajo se arma contando con las fortalezas de cada miembro del equipo, tiene mayores probabilidades de éxito. Busca y genera la colaboración entre todos los miembros de tu familia.

Un gran logro es la suma de pequeñas buenas decisiones tomadas a diario, la suma de tus hábitos. Lograr metas en familia (como sobrellevar un momento de crisis) es también posible si incorporan juntos nuevos hábitos familiares. Incorpora estos 3 hábitos de familia para superar tiempos difíciles y verás la diferencia.

Salgamos fortalecidos de este momento, cambiando de hábitos.